El paso es de 1898,
Medidas:
Cristo 135 x 53 x 108
Ángel 186 x 80 x 124

Descripción
Su procedencia puede ser de Barcelona, y fue adquirido en 1898.
Jesús ora arrodillado, con la boca entreabierta y con los brazos flexionados, mira hacia la palmera natural que sustituyó al inicial olivo y que todos los años se trae del Levante español. Mientras tanto el Ángel, de mirada dulce, alas grandes y cabello claro, señala el cáliz.

Técnica de ejecución:
Ambas figuras son de vestir, contienen armazón de madera interior y únicamente quedan policromados los elementos a la vista, es decir, cabezas, manos y pies, más las alas en el caso del ángel.
El soporte es de madera, con los ojos vidriados, preparación blanca, de espesor medio y color al óleo.

Datos históricos
En 1898 adquirió la cofradía del Santo Entierro, estas imágenes en Barcelona, siendo Hermano Mayor D. Sergio de Miguel, según se recoge en el libro manuscrito “Guía de la cofradías del Santo Entierro de Cristo”.
Primeramente fue llevado a hombros, así como costa en la prensa de 1917. No sabemos cuando pasó a ser llevado en carroza.
Cuando a partir de 1925 se comenzó a realizar a las 12 de la mañana del Viernes Santo una procesión para trasladar las imágenes que se guardaban en la ermita de la Soledad hasta la concatedral de San Pedro, el paso de la Oración en el Huerto figuraba en la misma por lo que suponemos que se guardaba a lo largo del año en la citada ermita. También sabemos que un tiempo más tarde quedó definitivamente ubicada, como en la actualidad, en San Pedro.
Cuando el 13 de Marzo, la Hermandad Ferroviaria solicitó ser portadores de algún paso en la procesión del Viernes Santo, ese año portaron el de Jesús atado a la columna y la Oración en el Huerto, acompañado por 48 Hermanos.

Año de 1.952, se efectúan pequeñas reformas.

1.954. En el paso, se vuelven a efectuar reformas tales como restauración de imágenes, adornos el las esquinas e insignias en los laterales y testeros, se sustituye el olivo por una palmera con sus frutos naturales, etc., procurando imitar en lo que ha sido posible el paso de “la Oración en el Huerto” del gran imaginero Francisco Salzillo.